Ormuz es el cuello financiero del mundo
El hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena por parte de un submarino estadounidense en el océano Índico no debería pasar como un titular más. Es un punto de inflexión en el poder global y un recordatorio de que la economía depende de infraestructuras físicas vulnerables. Cuando Estados Unidos utiliza un torpedo para destruir un buque de guerra enemigo —algo que no ocurría desde 1945— el mensaje no es táctico, sino sistémico. Los mercados no leen comunicados: leen riesgos. Y este episodio reintroduce uno de los más sensibles para la economía mundial: la seguridad del suministro energético. El mercado petrolero ya operaba con nerviosismo. Desde inicios de 2025, el Brent osciló entre USD 82 y USD 98 por barril, y aumentó la volatilidad implícita en opciones sobre crudo: los inversionistas ya pagaban por cobertura. Irán no es un actor marginal; es un miembro relevante de la OPEP , capaz de alterar expectativas de oferta en cuestión de horas. El verdadero epicentro del riesgo no está donde se hundió el barco, sino en el estrecho de Ormuz: por ese corredor........
