Lo que Bruce Lee le enseña a Keiko
Bruce Lee, para algunos jóvenes un personaje intrascendente, fue un tipo realmente especial. Búsquenlo. Su extrema fortaleza venía acompañada de una claridad admirable. Con estas dos cualidades, las hazañas físicas que lograba eran increíbles. Podía destruir un ladrillo de un golpe con un par de centímetros de impulso o reducir a cuatro o cinco contrincantes con un esfuerzo casi imperceptible. Era ejemplo de una energía perfectamente encaminada. Lo contrario de esta estrella del cine y de las artes marciales serían los pandilleros del barrio, los actores de lucha libre y los matoncitos del pueblo que gritan, se tuercen, se caen, golpean al aire y terminan empolvados sin pena ni gloria. En la política peruana de estos últimos nos sobran. Y ya estamos cansados de verlos por ahí. Los políticos........
