El costo de una elección cuestionada
Las elecciones deberían cumplir una función esencial en toda democracia: resolver pacíficamente las disputas por el poder y renovar la legitimidad del sistema político. En el Perú de 2026, sin embargo, el proceso electoral parece haber producido el efecto contrario. Lo que debía ordenar la incertidumbre ha terminado ampliándola. La primera vuelta quedó marcada por denuncias de fraude, fallas logísticas y decisiones excepcionales que alteraron la normalidad del proceso. En distintos puntos de Lima se reportaron retrasos en la instalación de mesas, ausencia de material electoral y dificultades que impidieron votar a miles de ciudadanos. A ello se sumó la ampliación de horarios para instalar mesas y sufragar, así como la habilitación extraordinaria de ciertos locales para votar al día siguiente. Son medidas que, aunque planteadas como soluciones de emergencia, profundizaron la sensación de improvisación institucional.........
