Democracia sin filtro y en modo avión
La democracia actual ha construido uno de sus pilares más sólidos —y más incuestionables— sobre una idea aparentemente simple, basada en la igualdad y la justicia: todos deben votar. Así, el voto universal es el estándar mínimo de legitimidad política. Sin embargo, debemos recordar una verdad incómoda: la democracia no nació así. Fue pensada para algunos; no fue diseñada para incluir indiscriminadamente a toda la población. Hacemos una toma legal de esta institución para entender ese origen, en la medida en que consideramos que es una necesidad urgente para comprenderlo y evidenciar los riesgos que afrontamos al haberla actualizado. En Atenas del siglo VI a. C., cuna de la democracia, la participación política estaba restringida a un grupo reducido de ciudadanos. Solo una minoría —quizá el 10 % de la población— tomaba decisiones públicas.........
