La educación que soñamos: volver a la esencia de lo humano
Hay momentos en los que resulta necesario detenerse y mirar la educación más allá de las reformas, las estadísticas y las discusiones sobre resultados. No porque estos aspectos carezcan de importancia, sino porque corremos el riesgo de ocuparnos tanto de cómo educamos que terminamos olvidando preguntarnos para qué lo hacemos. La educación atraviesa hoy una transformación profunda impulsada por la tecnología, los cambios en el mundo del trabajo y las nuevas demandas sociales. Sin embargo, detrás de todos estos cambios permanece una pregunta fundamental: ¿qué ser humano queremos formar? Durante mucho tiempo hemos asociado el éxito educativo con la adquisición de conocimientos, la obtención de grados y títulos y la capacidad de responder a las exigencias de un mercado cada vez más competitivo. Una educación que prepara únicamente para conseguir un empleo corre el riesgo de olvidar que las personas no viven solo en el mercado laboral. Viven en familias, comunidades y sociedades; toman decisiones, construyen........
