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Más infraestructura, misma dependencia del gas

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15.05.2026

Más infraestructura, misma dependencia del gas

México avanza en la expansión de infraestructura de gas natural más ambiciosa de las últimas décadas: 2,250 kilómetros de nuevos ductos, una inversión estimada en 140,000 millones de pesos y la promesa de llevar el combustible a regiones históricamente desatendidas. El programa representa un salto técnico y logístico, pero también expone una contradicción estructural: el país mejora su conectividad, mientras profundiza su dependencia del gas texano. La modernización avanza, pero la vulnerabilidad permanece.

Durante años, la red nacional de gasoductos operó con tramos envejecidos, saturaciones recurrentes y regiones completas —el sureste, la península de Yucatán y zonas del centro— sin acceso confiable al gas natural. La infraestructura existente no solo era insuficiente: era desigual. Mientras el norte del país se integraba cada vez más al sistema energético de Texas, el sur seguía dependiendo de combustibles más caros y contaminantes. El nuevo plan busca corregir ese rezago mediante ampliaciones que eliminan cuellos de botella y permiten abastecer 13 nuevas centrales eléctricas que suman 7,890 MW. Sin estos ductos, las plantas enfrentarían restricciones operativas; con ellos, pueden funcionar con normalidad y con costos más competitivos.

Nuevo orden energético en disputa

El programa incluye además mantenimiento mayor para ductos con más de cuatro décadas de uso, así como nuevas conexiones hacia polos industriales vinculados al nearshoring. En términos de ingeniería, se trata de una modernización largamente postergada que, por primera vez en años, plantea una red más robusta, con mayor redundancia y con capacidad para atender la creciente demanda eléctrica e industrial. La expansión también responde a un objetivo geopolítico: integrar regiones que históricamente han quedado fuera del mapa energético nacional.

Sin embargo, el origen del gas no cambia. Y ahí está el punto crítico.

Ocho de cada 10 moléculas de gas que consume México provienen de Texas, gran parte extraídas mediante fracking en la cuenca Pérmica. La........

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