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El cierre de ejercicio

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06.03.2026

Las 100 mujeres más poderosas

El cierre de ejercicio

La decimonónica concepción de la soberanía vio sus últimos días la semana pasada. A partir del fin de semana, inició una nueva etapa en el país. Ahora, mantener un discurso en el que se pretenda establecer políticas públicas sin la concurrencia, e incluso, concordia de nuestros principales socios comerciales, será simplemente suicida. Probablemente, el partido oficial no ha podido aún asimilar dos golpes demoledores que registró su plataforma ideológica.

Por un lado, es claro que la política de seguridad nacional, que rebasa, por mucho, la seguridad pública, se ha construido de la mano con Washington, y, hasta podemos decir que, bajo presiones ejercidas desde allá, dado que esa nación no sólo ha puesto cientos de miles muertos, sino que, en los hechos, ha sido invadida por una fuerza extranjera que hace fortunas al margen de la ley; ignora sus tribunales, y evade constantemente a sus fuerzas policiacas. La hasta hoy impune, y criminal directiva, establecida por el cacique macuspano es causa de la muerte de miles de mexicanos, así como de estadounidenses, y cada vez, resulta más probable que su irracional decisión sea considerada como acción de alcances genocidas.

Shock inmobiliario, el inoportuno criterio de la tremenda Corte

Los cárteles no reconocen fronteras, y toda acción de combate a las mismas no puede armarse con tales linderos. Las Fuerzas Armadas han tenido que soportar las impresentables decisiones de los políticos demasiado tiempo, saben que el problema, lejos de resolverse, llegó a niveles peligrosos en términos internacionales. Resulta necio estimarlo como un asunto doméstico, y más, cuando el asunto alcanzó tales proporciones por torpeza de quienes tienen el pandero. Morena, hasta ahora, ha tenido suerte, no se ha enderezado una reclamación internacional por los efectivos daños infligidos a otras naciones. Es innegable que se proveyó una guarida a modo de plataforma operativa y financiera a los subrepticios “aliados”, ello, a cambio de apoyos electorales que hoy son inocultables.

Seguir aplicando la política de abrazos, de manera inminente, habría llevado al gobierno americano a declarar al partido oficial, su discurso y fórmula electoral, como terrorista. Es cuestión de tiempo para que los principales operadores electorales del oficialismo comiencen a apestar, y sean objeto de desprecio por quienes detentan funciones gubernamentales. Sus nombres aparecen y........

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