Chile debe hacerse respetar
Nuestro país tiene que hacerse respetar. No puede dar señal alguna que pueda ser usada por una u otra potencia para menoscabar su soberanía. Es necesario decirlo en estos tiempos puesto que ya hemos visto lo suficiente como para entender cómo concibe el gobierno norteamericano su hegemonía en nuestro continente y en el mundo.
Fue lamentable que el gobierno chileno no reaccionara de inmediato ante la decisión del gobierno norteamericano de elevar de 10% a 12,5% los aranceles a nuestras exportaciones a EE.UU. Aunque no estuviera en duda la voluntad de cuidar la relación bilateral, la Cancillería debió haber aconsejado al presidente que era indispensable expresar disconformidad con una medida injustificada, que iba a afectar a productos como la fruta fresca, los salmones, el vino y la madera.
La atrabiliaria fijación de aranceles a medio mundo ha sido parte de una estrategia político-comercial de Donald Trump criticada dentro y fuera de EEUU. Calificada como un disparate por economistas tan calificados como Jeffrey Sachs y Paul Krugman, implicó elevar el precio de muchos productos a los propios consumidores estadounidenses. Recientemente, la Corte Suprema de EEUU dictaminó que el gobierno carece de atribuciones para establecer impuestos a las importaciones, lo cual es competencia del Congreso. Pese a ello, Trump buscó un resquicio para insistir, y encontró una disposición que lo facultaría en el caso de países que exporten productos que incluyan “trabajo forzado”. Allí está, pues, la justificación de la........
