Residencia de menores: todos sabemos lo que está pasando
La protección de la niñez no resiste cálculos menores ni trincheras políticas. Lo que no podemos es acostumbrarnos a que los niños bajo protección del Estado sigan siendo captados, explotados o asesinados. Todos sabemos que esto está pasando. Ahora tenemos que demostrar que somos capaces de impedir que siga ocurriendo.
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Todos sabemos lo que está pasando. Hay adultos que rondan las residencias de protección, contactan a las niñas, les ofrecen drogas y se aprovechan de sus necesidades afectivas y de sus historias de violencia para explotarlas sexualmente. Hay equipos que se interponen frente a los autos para impedir que se los lleven. Y hay niños que, estando bajo el cuidado del Estado, siguen expuestos a quienes buscan hacerles daño.
Tragedias desgarradoras como la de un adolescente que fue asesinado a principio de este año después de salir de una residencia de protección del norte, nos enfrenta a esa realidad. Detrás de cada uno hay adultos que captan, amenazan, pagan y obtienen........
