La “crucifixión” del Dr. Fauci y el ocaso de la verdad
Estamos frente a una nueva “ideología” populista y conservadora que se alimenta de teorías conspirativas, cuya agenda política descansa en sembrar la desconfianza hacia la ciencia, los medios de comunicación, las universidades, los jueces, el sistema electoral y las instituciones. El caso del doctor Anthony Fauci no es un hecho aislado.
La pandemia. Es posible que no todos nuestros compatriotas recuerden quién es el doctor Anthony Fauci ni el papel decisivo que desempeñó durante la pandemia como principal asesor sanitario del gobierno de Estados Unidos bajo el primer mandato de Donald Trump, quien incluso lo condecoró por sus servicios.
El país estaba profundamente dividido entre quienes consideraban que el Covid-19 era una amenaza real que exigía medidas drásticas y extraordinarias; y aquellos que la veían como una conspiración china estigmatizando las medidas sanitarias como un atropello a sus libertades individuales, transformando el no uso de mascarillas ni vacunas en una consigna política.
Fauci terminó convirtiéndose en el enemigo público número uno para un amplio sector del Partido Republicano. Fue objeto de campañas de desprestigio, amenazas y ataques permanentes en redes sociales, al punto de que hoy, con más de ochenta años, sigue desplazándose con escolta privada.
Hace unos días, compareció ante el Comité de Seguridad del Senado que lo citaba por enésima vez. Una audiencia cuyo único propósito era encontrar contradicciones en sus respuestas que permitieran acusarlo de haber mentido ante el Congreso en comparecencias anteriores; delito castigado con cárcel.
Fanatismo........
