Orban y los espejos
MADRID 14 Abr. (OTR/PRESS) -
Vivimos entre espejos virtuales que nos miran y donde nos miramos. Así nos vamos abriendo paso entre la maleza. A escala planetaria, continental, nacional o local. De ahí que el juego de espejos sea una inagotable fuente de analogías y carreras de sacos, solos o acompañados, por salir ganando en las comparaciones.
La digresión se inspira en la onda expansiva generada por lo ocurrido el domingo pasado en un país tan distinto y distante como Hungría. Nada extraño en la dinámica democrática de la UE. Allí se codea con otros veintiséis países. Entre ellos España, donde hemos venido amplificando el minuto y resultado del antes y después........
