No todo será culpa de Jordi Martí Galbis
A estas alturas, todo apunta a un porrazo histórico de Junts en las municipales de Barcelona. El guirigay que ha precedido a la elección de Jordi Martí como candidato no ha ayudado, está claro. El hecho de que, en unas elecciones como las de la capital, el bagaje político y la experiencia del candidato como concejal no cuenten para nada, tampoco. Que Jordi Martí sea un personaje desconocido fuera del partido y considerado, dentro del mismo, una especie de tecnócrata merecedor de la luz gris del segundo plano, no influirá favorablemente en los resultados electorales. Convendremos que los aires de hombre abatido y sin mucha imaginación tendrán unas consecuencias electorales nefastas, pero cuando llegue el momento en que las consecuencias en cuestión se hagan efectivas, no será justo que el partido se excuse en el candidato.
Jordi Martí es un candidato poco atractivo incluso para el votante convergente clásico barcelonés, a quien le empiezan a llegar los cantos de sirena de Aliança. Pero el problema de Junts Barcelona —y en todo el........
