El precio de la amnistía
El TJUE ha avalado la ley de amnistía. Entre el triunfalismo tarambana de Junts y el acatamiento interesado de los socialistas, en este rincón de internet aspiramos a hacer un análisis del momento político actual poniendo siempre el objetivo de la liberación nacional por delante de todo. Estimados lectores, la sed de los juntaires de ofrecer algún éxito palpable a su electorado hace pasar, reiteradamente, gato por liebre. El momento del partido es grave y sus perspectivas electorales no dan mucho margen al engreimiento, así que una resolución judicial como la que nos ocupa es la herramienta ideal para que los juntaires se inflen y saquen pecho, para que aticen un sentimiento de victoria que sus adeptos anhelan ansiosamente saborear y para que nadie se pregunte mucho qué es lo que han ganado, ni quién se acabará aprovechando. El planteamiento es el de presentar una resolución como la del TJUE como una victoria contra España —a la brava—, como un paso de gigante para el movimiento independentista, y así capitalizarla electoralmente ligándola a la figura del president Puigdemont. Cualquiera que se proponga cuestionar este planteamiento, de interrogarse sobre por qué el PSOE también rema a favor de la ley de amnistía, de poner en duda el alcance y la naturaleza de la presunta victoria en cuestión, o de profundizar críticamente en la importancia que el electorado catalán otorgará al asunto, será tildado de derrotista atolondrado y de enemigo de la libertad. Hemos ganado, y punto. ¿Que qué hemos ganado, exactamente? Pues lo que........
