Educación: suspenso en PISA y en control de gestión
La exclusión de Catalunya de la evaluación trianual del rendimiento educativo de los países (PISA) que elabora la OCDE debe considerarse un grave fiasco con sello catalán. Como es archiconocido, el país no entrará en la comparativa internacional porque se excluyó el 23,2 % de los alumnos seleccionados, cuando el máximo que permite la OCDE es el 5 %. Con esta distancia respecto a la exclusión permitida (una cifra imposible de maquillar), los resultados catalanes no eran comparables con los de los demás países y, por tanto, no se podían considerar. La exclusión adquiere gravedad si se tiene en cuenta que los resultados PISA de las últimas ediciones traían malas noticias sobre el nivel formativo en los tres ámbitos de conocimiento que se evalúan (matemáticas, lectura y ciencias).
En la última edición del PISA, correspondiente a 2022, Catalunya se situó en puntuación por debajo de los niveles alcanzados por el conjunto de España, por el conjunto de la UE y por el conjunto de la OCDE. En aquel año ocupó la decimocuarta plaza entre las 17 comunidades autónomas, muy por debajo de las mejores (Castilla y León, Asturias, Cantabria, Madrid...) y también de las de la cola, como las hermanas Comunitat Valenciana e Illes Balears.
La caída de puntuaciones es bastante general, pero la de Catalunya es especialmente grave. Entre 2003 y 2015 los resultados fueron relativamente estables, alrededor de 490-500 puntos; entre 2015 y 2018 comenzó un deterioro, sobre todo en lectura; y en 2022 se produjo una........
