El precio de la paz o la paz a cualquier precio
La lógica antisemita que impera en Occidente, pero sobre todo en Europa y de manera muy especial en España —desgraciadamente Catalunya incluida—, desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 dice, obviamente, que Israel es también el malo de la película por la campaña militar que lleva a cabo en el sur del Líbano. Israel, sin embargo, no está en guerra con el Líbano, está en guerra con Hezbolá, el grupo terrorista establecido en el país desde 1982 y patrocinado y sufragado por Irán con el único objetivo de castigar al Estado hebreo. Esto, sin embargo, la tropa propalestina de todo el planeta, que actúa amparada por un espacio político que nominalmente aún mantiene la denominación de izquierda, aunque hace tiempo que ha perdido el norte y ha dejado de serlo, no lo explica, lo esconde, no fuera el caso que, si lo hiciera, el relato le cayera a pedazos.
Hezbolá, de hecho, es quien ha llevado la desgracia y la ruina al Líbano y quien ha convertido al país, en otro tiempo considerado la Suiza de Oriente Próximo, en un estercolero desde el que no ha parado nunca de hostigar a Israel, ahora tampoco. Esto es lo que combate el Estado hebreo y lo que lo ha llevado a ocupar, a veces con acierto y otras no tanto, el país vecino. Especialmente sonadas fueron las ocupaciones de 1982 y 2006. De la primera, lo que más se recuerda es la matanza de refugiados palestinos en Sabra y Shatila, al oeste de Beirut, perpetrada por las milicias cristianas libanesas, pero amparada por el ejército israelí, comandado directamente por el ministro de Defensa Ariel Sharon, militar destacado en las guerras de Independencia, del Sinaí, de los Seis Días y del Yom Kipur y que más adelante llegaría a primer ministro. Unos hechos que causaron gran daño a la imagen internacional de Israel.
La segunda ocupación fue un enfrentamiento directo entre Israel y Hezbolá, después de que militantes del grupo terrorista proiraní dispararan cohetes contra localidades fronterizas y secuestraran —y más tarde mataran— a dos soldados israelíes, y se acabó con una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que........
