Llach, un luchador incansable con demasiados frentes
Aunque pueda parecer una sorpresa, la renuncia de Lluís Llach a la presidencia de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) lo es tan solo a medias. Su estado de salud lo obligaba, desde hace tiempo, a reducir el ritmo de trabajo que conlleva un cargo de esta naturaleza, algo a lo que él se resistía por responsabilidad y que ahora, desplazándose a la vicepresidencia, podrá cumplir. Los dos años al frente de la ANC no han sido nada fáciles, ya que desde su posición de independiente ha tenido que lidiar con demasiados obstáculos, tanto externos como internos. De hecho, su tozudez y su insobornable libertad de criterio le han causado más de un disgusto, se ha creado enemigos que antes no tenía y ha acabado dando al traste con más de una relación.
Porque Lluís Llach es una voz absolutamente libre, sin ataduras con los partidos y sin ambiciones políticas. Pocos, muy pocos, pueden........
