Alemania en un círculo vicioso muy peligroso
Aunque el calendario electoral alemán es diabólico para el canciller Friedrich Merz y tiene, en lo que resta de mes, tres citas decisivas para conocer si los resultados del pasado domingo en Sajonia-Anhalt fueron una excepción o el comienzo de una oleada, el líder democristiano parece absolutamente superado por la situación. Y, en parte, no es para menos. La economía, la inmigración y el desgaste de la coalición negro-roja, negro por los democristianos de la CDU/CSU y rojo por los socialdemócratas del SPD, transmiten a la opinión pública división y erosión a partes iguales cuando Merz solo lleva 16 meses como canciller. Los dos antiguos grandes partidos alemanes solo suman en los sondeos un tercio de los votos, demasiado poco para abordar todo lo que Alemania tiene que hacer.
El canciller, que sabe que septiembre puede marcar un punto de inflexión, tiene por delante tres citas con las urnas este septiembre: este domingo, municipales en Baja Sajonia, importante porque, al ser en el oeste de Alemania, permitirá saber si la ultraderecha crece también fuera de su........
