Gobernar la inmigración
Lo que está sucediendo en Ceuta no es solo una crisis migratoria. Es una lección de geopolítica. Cientos de jóvenes han cruzado la frontera desde Marruecos y más de 1.500 personas han llegado en los últimos días. La ciudad está desbordada. La primera imagen puede engañar. Parece una multitud de jóvenes decidiendo individualmente que hoy es un buen día para entrar en Europa. Pero una frontera como la de Ceuta no se abre y se cierra sola. Al otro lado está Marruecos.
Rabat sabe desde hace muchos años que la inmigración es una de las principales vulnerabilidades de España y de la UE. Cuando las fuerzas marroquíes controlan la frontera, las llegadas disminuyen. Cuando aflojan la presión, las consecuencias son inmediatas. Lo vimos espectacularmente en mayo de 2021. Después de que España acogiera al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, cerca de 8.000 personas entraron en Ceuta en pocas horas, ante la pasividad de las autoridades marroquíes.
Este mes de julio, la Comisión de Justicia del Congreso aprobó el dictamen de una proposición de ley para que los saharauis nacidos bajo administración española y sus descendientes puedan acceder a la nacionalidad española. El Congreso todavía no lo ha aprobado, pero a Marruecos no le habrá........
