“Pronto nos dejará Pujol”
“…y podremos quitar lo de Sant Jordi”. Así se sumaba Javier Mariscal a la “muy buena idea” de Eduardo Mendoza de prescindir de la referencia al santoral y dejar la cosa en el Día del Libro (en nombre de la defensa de los animales, entre otros delirios seniles). “A mí me gusta mucho cambiar las cosas”, argumentaba Mariscal, quejándose también del concepto de Semana Santa o de la Navidad. “Sant Jordi es una de esas cosas catalanas que ‘no se puede tocar’, como el pan con tomate. A tomar por culo. ¿Pero qué me estás contando?”. Y finalmente: “El Día del Libro es una fiesta maravillosa. Ahora que dentro de nada el pobre Pujol nos dejará, ya podremos quitar el nombre de Sant Jordi”.
Estos son los amigos federalistas, los comprensivos y progresistas, los olímpicos “amigos para siempre”. Después del 155, esta supuesta intelectualidad debía demostrar que existe un camino intermedio, que debemos convivir, que hay fórmulas para el entendimiento y la reforma, pero tras demostrar que no tenían ninguna idea para el conflicto (¿conflicto? ¿qué conflicto?), acaba aflorando su resentimiento o su autoritarismo de siempre.........
