Ceuta, Europa y la anomalía española
La crisis de Ceuta ha dejado a España, una vez más, desnuda ante Europa. El elefante en la habitación europea es España. Es la gran anomalía de la UE, en distintos frentes, pero sobre todo en política exterior, en defensa y en inmigración; tres cuestiones nada menores. La solidaridad y la colaboración que exige Madrid a las otras capitales europeas no es recíproca; Pedro Sánchez tira sin preguntar cuando le conviene, pero corre a refugiarse bajo las faldas de Bruselas cuando tiene problemas. Pues no. La solidaridad, por definición, tiene carril de ida y de vuelta. Al contrario de lo que pueda pensar mucha gente en todo el mundo que ha visto en Pedro Sánchez una especie de nuevo Che Guevara encorbatado del siglo XXI, la unilateralidad española es solo electoralista. Sus choques con Donald Trump solo quieren reagrupar una votación socialista frustrada por la corrupción del PSOE y la nula iniciativa legislativa. Lo mismo ocurre con la política de inmigración, dictada por una alianza de intereses entre la gran patronal y Sumar. Por mucho que la Moncloa se envuelva con la bandera de una nueva internacional progresista, en el fondo no hay ninguna matriz ideológica. Dinamarca es un país gobernado por la socialdemocracia y es un país inequívocamente........
