¿De qué van las elecciones generales?
Ayer expiró el plazo para la presentación de coaliciones electorales a las elecciones generales del 19 de noviembre. Un paso más, pues, del largo camino que falta hasta el día de la votación. Esto se nos va a hacer largo. Las elecciones generales, para el PSOE y sus satélites, van de dos cosas: de vivienda y de cerrar el paso a la derecha. El drama de Maricarmen Abascal y la amenaza de un gobierno PP-Vox han servido a Pedro Sánchez de excusa y argumento para anticipar las elecciones y jugárselo todo a una sola carta: la movilización de los votantes de izquierdas, que posiblemente no tienen muchos motivos para ir a votar a un partido, el suyo, inmerso en la corrupción generalizada. El primer motivo, el de la vivienda, es muy emocional, pero no aguanta un debate sereno: el gobierno socialista no ha hecho nada que haya permitido una mejora del acceso a la vivienda. Al contrario, hoy un joven tiene mucho más complicado encontrar un hogar que en 2018, cuando el PSOE llegó al poder. Todas las medidas adoptadas, como las que se han adoptado en Barcelona, han agravado la situación. Por lo tanto, y aunque los sindicatos serviles del PSOE hayan convocado la huelga general más surrealista de Europa en vísperas de la campaña electoral, será complicado que los electores moderados de izquierdas se coman este sapo alegremente.
El segundo argumento, impedir un gobierno del PP con el apoyo de Vox, pienso que tiene un recorrido todavía más breve. Construir un discurso........
