La libertad win-win
La mejor manera de saber hacia dónde va España es mirar hacia Mallorca y València y entenderlas como dos eslabones débiles. En Mallorca vi a los primeros indígenas de clase media realmente esclavizados por el turismo y el capitalismo global. En València, la Transición prefiguró el golpe de Estado de Tejero y las tergiversaciones groseras que después sirvieron para corromper el pujolismo y perseguir el derecho a la autodeterminación. Nadie que sepa lo que los castellanos hicieron en el País Valencià y lo que los valencianos se dejaron hacer puede extrañarse de lo que ha sucedido en Catalunya en los últimos años. De la burbuja inmobiliaria, no hace falta ni hablar.
Los tertulianos ven la situación de València y de Mallorca y calculan que Catalunya acabará igual, por el mismo motivo que creen que si Francia hubiera ocupado Barcelona en lugar de Perpinyà el catalán habría desaparecido. Madrid ya acabó llevando, con sus simplificaciones, a las consultas por la independencia y a las consecuencias del procés, y ahora llevará a una situación más delicada para todos. Aunque los medios pongan énfasis en la minorización del catalán, no es Catalunya la que va hacia la valencianización: es el conjunto de España, que está entrando en un proceso de degradación política marcado por la polarización identitaria y cultural.
Las élites de Madrid no deberían haber permitido nunca que los........
