Lo de Ceuta no se podía saber
El jueves 30 de julio estaba yo tal que hoy, escribiendo mi artículo para el día siguiente. Era un día tranquilo, la gente tenía ya la cabeza puesta en las vacaciones, calma chicha en la actualidad política. Dejé escrito mi artículo temprano, uno sobre las quejas laborales de los bomberos forestales en plena ola de incendios, y me fui a echar el día a la playa con mis hijas y unos amigos. A primera hora de la tarde, estando yo en la sombrilla, me llamó Marco, el jefe de........
