El escudo social y la guerra del fin de mes
Esta semana que entra, la guerra en Irán será un poco más preocupante para muchos españoles. No porque se vaya a cumplir un mes de conflicto sin visos de terminar a corto plazo, ni porque la escalada de ataques y respuestas se esté descontrolado, sino por una razón mucho más doméstica: estamos a fin de mes. Y ahí duele todo más, también la guerra, o sobre todo la guerra.
Para muchas familias esta semana es la de las apreturas, la de mirar muy bien los precios, aplazar compras no urgentes, tirar de tarjeta de crédito, consultar varias veces al día la app del banco para ver si llega un pago esperado o cargan un recibo sorpresa, y rezar para que no se rompa un electrodoméstico o se averíe el coche. En casos más dramáticos, es la semana de no comprar carne ni pescado, tirar de abuelos para que coman los niños, y trampear aquí y allá para salvar los últimos días hasta cobrar el sueldo, la pensión o el ingreso mínimo.
