¿Quién protege al gobernante de sí mismo?
En una columna anterior examiné una paradoja del poder: las victorias sucesivas, el reconocimiento y el ejercicio de la autoridad pueden transformar progresivamente al gobernante. Colombia ofrece hoy una oportunidad inmejorable para continuar esta discusión.
La experiencia de Gustavo Petro deja una paradoja difícil de ignorar. Después de décadas de exclusión y persecución de sectores de la izquierda, Petro llegó al poder reivindicando, además de la justicia social, la transparencia, las instituciones democráticas y la Constitución vigente; sin embargo, terminó su mandato en medio de graves escándalos de corrupción, enfrentamientos con distintos contrapesos institucionales y promoviendo una asamblea constituyente para transformar el orden constitucional que durante años había defendido.
El Dobierno de Abelardo De La Espriella apenas........
