Char se queda sin su principal excusa desde el 7 de agosto
El último puente festivo de junio dejó una radiografía brutal de Barranquilla: al menos 10 personas asesinadas y tres heridas a bala. Cuatro de los homicidios ocurrieron en una masacre y otro se registró en el Malecón del Río, símbolo de la transformación urbana impulsada por el charismo.
Lo que pasó ese fin de semana no fue un episodio aislado, sino otra manifestación de una ciudad partida en dos: una tiene infraestructura imponente como símbolo de progreso; en la otra, en cambio, son más visibles la pobreza, los homicidios, las extorsiones, el microtráfico y las disputas entre ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’.
Apenas una semana después, cientos de negocios del sur amanecieron cerrados porque así lo ordenaron las bandas mediante panfletos.........
