La caída de los ídolos
La caída de los ídolos
Los ídolos nacen con grietas invisibles. Y vienen también con la altura desde la que un día caerán. Esa caída está en su naturaleza porque son el efecto de una idealización fenomenal. Nosotros somos quienes creamos esos mármoles, los tachonamos de pureza, fijamos en sus rostros sus máscaras de semidioses. Los ídolos no son personas, son ideas. Los elegimos y, cuando fallan, la caída se siente como traición.
Por otra parte, en Colombia, los medios construyen e imponen figuras públicas para luego derribarlas con deleite. Primero las elevan, contando........
