Todo menos el olvido
Soy tan pambolera como millones de mexicanos. Desde luego que disfruto del Mundial, de los triunfos de nuestra Selección, de la alegría de la gente que se unifica bajo los colores de nuestro equipo que son los de la patria, del pato Merlín (espero que Mordred no se salga con la suya en su interés de apropiarse de su fama y con ello destruir su magia) y, por supuesto, de la fiesta que rodea a todo esto. En tiempos de oscuridad, las satisfacciones y alegrías son asumidas como bocanadas de oxígeno y luces en el horizonte. Pero esto no implica que se olvide la realidad de todos los días y, particularmente, que aceptemos sin chistar que este certamen temporal quiera ser utilizado para que ignoremos que más de 130 mil familias están rotas, destruidas, agobiadas por el dolor y afanadas en la........
