La cofradía de los “duros” de Morena y la 4T
Las ya inocultables fricciones entre Claudia Sheinbaum y López Obrador no son consecuencia de un quiebre de su alianza política para la continuidad del modelo de país que implementa el movimiento del que ambos forman parte.
Más bien son consecuencia de la batalla que se libra al interior de Morena y del gobierno de la 4T entre “duros” y “moderados”, bloques en los que confluyen diversas coaliciones superpuestas (tipo las tribus del PRD), que evidencian que el partido guinda no funcionan como un bloque monolítico.
Que a los “duros” se les atribuya una línea ideológica más rígida, más cercana al “obradorismo” original; y que a los “moderados” se les asocie con Sheinbaum -obligada como está a llevar a cabo una operación política pragmática y conciliadora que obtenga los acuerdos requeridos para gobernar- no significa necesariamente que la presidenta sea parte de los “moderados” o de los “duros”, ni que AMLO lidere a uno u otro grupo. Los bloques se mueven a veces con uno y a veces con otro de los dos personajes más importantes del partido en el poder, quienes inevitablemente son arrastrados por esa lucha intestina.
Hechos recientes podrían corroborar la hipótesis: 1. La publicación del libro “Ni venganza ni traición” que ha puesto contra la pared al exvocero de AMLO, Jesús Ramírez quien habría atizado -dicen los enterados- el sainete de Max Arriaga en la SEP como distractor mediático de las graves acusaciones de corrupción que los autores Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez le enderezaron al hoy coordinador de asesores de la presidenta Sheinbaum; 2. El cese de Arriaga, reflejo de una pugna ideológica relacionada con los libros de texto gratuito sobre los que se le ordenaron hacer cambios que no acató; 3. La destitución del exfiscal general, Alejandro Gertz Manero; 4. La remoción de Adán Augusto López del liderazgo senatorial guinda; 5. El enfriamiento de Ricardo Monreal en el de la cámara de Diputados; y 6. Lo que parece ser el descarrilamiento, por lo pronto momentáneo, de las aspiraciones de “Andy” López Beltrán para las presidenciales de 2030, con su eventual salida de la secretaría de Organización de Morena.
¿Quiénes son los “duros”, qué defienden y quiénes, de entre ellos, más influyen en las decisiones que se toman en el Palacio Nacional?
Los “duros” defienden la ortodoxia del proyecto de la 4T, rechazan acuerdos amplios con la oposición y sectores empresariales, favorecen la disciplina interna y la centralización y mantienen un discurso más militante y menos pragmático, razón por la cual también se les conoce como los “radicales” o “dogmáticos”.
A quienes más influencia se les atribuye, incluso con derecho de........
