Guadalajara no necesitaba una Copa del Mundo, hasta que entendimos lo que estaba en juego
Cuando se anunció que la Copa Mundial de Clavados regresaría a Guadalajara después de haber sido cancelada por temas de seguridad, la reacción natural de muchos fue sencilla: ¿para qué? Y sí, yo fui uno de ellos.
Porque hay que entender algo fundamental: el serial de Copas del Mundo ya había terminado. Beijing había marcado el cierre de una gira donde México brilló como hace mucho no lo hacía. Medallas de plata, bronce, finales, actuaciones memorables y una histórica segunda posición general que volvió a poner a los clavados mexicanos entre la élite mundial. Deportivamente, el ciclo ya estaba cerrado.
Entonces, insistir en rescatar una competencia cancelada parecía más un capricho político que una necesidad deportiva. Pero a veces hace falta escuchar a quienes entienden el alto rendimiento para abrir los ojos, entonces apareció Jorge Carreón.
Después de platicar con una de........
