Un mundo con valor
Tal vez una de las preguntas que más falta nos hace en estos tiempos es una muy sencilla: ¿qué más puedo hacer?
Vivimos acostumbrados a cumplir. A hacer lo que corresponde, lo que nos piden, lo estrictamente necesario. Hemos convertido el mínimo esfuerzo en una especie de medida de eficiencia. Pero el amor (el amor verdadero) nunca se ha conformado con el mínimo.
Jesús lo entendió y lo enseñó con su propia vida. Siempre fue más allá de lo que se esperaba de Él. No se limitó........
