Hace falta una lavativa
No caeré en la tentación de los astrólogos, mucho menos de los aspirantes a consejeros áulicos de recomendar qué se debiese hacer, pero como ciudadano manifiesto mi sorpresa por el desarrollo de los asuntos nacionales. De la Constitución disponen como si fueran sus sandalias y en vez de mandar un mensaje de serenidad, tenemos a una mayoría que no sabe bien lo que quiere y modifica las reglas y las instituciones solamente para su provecho, con una actitud cada vez peor disimulada.
Veo con inquietud que el Banco Central, que ha tenido esa mirada complaciente con el gobierno, rebaje su pronóstico de crecimiento a niveles ligeramente superiores al 1%. No hay manera de decir que, considerando los contextos nacional e internacional, la economía mexicana no podría tener un mejor desempeño. Incertidumbre la hay y la habrá siempre. Pero también existe la posibilidad de ordenar las prioridades,........
