Entre problemas y esperanzas
El pueblo colombiano, habló en el idioma de la democracia. El palacio de Nariño tendrá un nuevo habitador de sus aposentos por al menos cuatro años. Se decidió, en este país, por la vía legitima del voto, acabar con el paisaje utópico de los discursos de un tartufo Petro y los de un, aún más desgastado, Cepeda. Sin embargo, tales preferencias, si bien deja algunos con el moco tendido, a otros los pone en la palestra pública y hace visibles fracturas propias de un gabinete a entregar tras el eventual proceso de empalme a surtir.
Problemas en seguridad, deficitarios resultados en materia de desempleo, estrepitosas falencias en el tema educacional y de financiamiento a proyectos de alta calidad en la universidad pública, y paupérrimas medidas en el marco económico, son tan solo algunas de las herencias problemáticas que deja este gobierno próximo a fenecer. Sin embargo, para los fines que nos convoca, me referiré a dos problemas que son tan transversales........
