Alharaca
“Pero el ser humano no es así: entre más habla, menos entiende”.
Acercarse, aunque sea con tiento, a los debates en televisión, radio y plataformas, puede incrementar la neurosis y los malos humores. No parece que en la inmensa mayoría de los casos se busque la verdad (o eso que llamamos verdad), sino la afirmación de personalidades y relatos preconstruidos, en los que los debatientes poco escuchan, mucho repiten y nada (o casi nada) asimilan de su contrincante. Mucho ruido y pocas nueces (por supuesto hay sus muy loables excepciones).
No es un asunto nuevo. Ayer, Arthur Schopenhauer (1788-1860), escribía: “Si fuéramos honestos (un supuesto heroico, digo yo), entraríamos a debatir con el único propósito de que la verdad saliera a la luz, sin preocuparnos en absoluto de si esta concuerda con la opinión de la que nosotros partíamos o con la del otro; eso sería indiferente o, en cualquier caso, algo muy secundario. Sin........
