Recuerdos con Alan Riding
Alan Riding falleció el sábado en París después de una breve y valiente lucha contra el cáncer. Quisiéramos compartir algunos recuerdos y colaboraciones con él que se remontan hasta hace casi medio siglo.
Conocimos a Riding en la segunda mitad de los años setenta, Andrés desde que Alan trabajaba con Reuters y The Economist como freelance, Jorge ya como jefe de la corresponsalía en México de The New York Times a finales de 1977. Andrés se iniciaba como asesor del recién designado Santiago Roel como secretario de Relaciones Exteriores, quien le encargó la relación de la cancillería con los medios internacionales. Un día le llamó Roel para enseñarle un artículo del Times escrito por Riding sobre el propio canciller, que él consideraba injurioso. Le pidió buscar al periodista para tratar de refutar la etiqueta de ilustre desconocido en el reportaje y concertar una cita entre los dos. Aunque no coincidía Andrés con Roel sobre el carácter tan negativo del artículo, buscó al periodista para ver de qué manera se podría suavizar la relación entre los dos. Roel estaba convencido, como ha ocurrido en múltiples instancias a lo largo de la relación con Estados Unidos, de que Riding era agente de la CIA y escribía por encargo del gobierno estadounidense. A partir de ese incidente, Alan y Andrés trabaron una cercana amistad, tanto profesional como personal. Cuando Roel le encargó la relación con los líderes sandinistas de Nicaragua, Riding y él se vieron frecuentemente en Managua. Igualmente, más adelante, se siguieron frecuentando cuando Riding cubrió la guerra civil en El Salvador.
Jorge conoció a Riding en esa misma época, gracias a la amistad........
