Ganamos, y sin embargo...
La calle enfrente de las canchas de futbol. Esa es la referencia que siempre doy de mi casa. En Iztapalapa no mencionábamos parques, pero sí llanos y terrenos baldíos en los que se jugaba futbol los fines de semana. Para muchas personas, el futbol es un juego más; para la gran mayoría del país, es el juego que nos creó espacios públicos. En lugar de parques, muchas personas tuvimos tan sólo terrenos que se apropiaban para la comunidad.
La emoción de ayer al ver jugar a nuestra Selección no me deja. Y tampoco me deja la tristeza. El grito cada vez que se acercaba el balón a la portería convive con el recuerdo de los años de descuido de las colonias en las que crecí. Una oportunidad de anotar que permanecía continuamente lejana. Pero........
