Mamá: ángel y leona
Vivimos tiempos veloces y voraces: la humanidad aprendió a fabricar bombas y mordazas, máquinas inteligentes, edificios gigantescos, teléfonos capaces de acercarnos al mundo cual siameses; sin embargo, cada día parecieran incinerarse los sentimientos en medio de sociedades untadas del materialismo salvaje, donde el éxito se mide por lo tangible, no por lo que se ama, desmigajando la ternura que fluye de seres de luz que se conforman con un “Te quiero”. Honrar a Mamá no es llevarle flores al cementerio o a su vivienda el segundo domingo de mayo, es acompañarla, escucharla sin interrupción, respetarla, prestarle nuestro hombro, abrazándola como si hubiesen pasado siglos sin vernos.
Representan la salvación del universo sumido en crisis de afectos,........
