El plan B reloaded
Lejos de que el fracaso de la reforma constitucional electoral sirviera para Morena y sus aliados como un llamado a la reflexión —una oportunidad para no intentar otra vez modificar la constitución desde la imposición y la intransigencia— la derrota llevó al oficialismo a redoblar la apuesta. La presidenta ha anunciado, como esperábamos, el Plan b reloaded.
La “nueva” iniciativa no recupera los puntos más controvertidos, pero retoma varios que habían sido adelantados en la primera “power point oficial”. El gobierno busca reducir el presupuesto de los congresos locales y de los municipios, imponiendo un tope máximo al gasto legislativo estatal, y reducir la integración de los cabildos municipales. Más de lo mismo: menos dinero y menos colegialidad política. Además, se plantea —y esto tampoco es nuevo— permitir que la revocación de mandato del poder ejecutivo nacional pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
Esta propuesta profundiza la inversión del sentido original de la revocación de mandato. Diseñada como un instrumento de control ciudadano, esta figura se ha transformado en México en un mecanismo de ratificación del poder ejecutivo en funciones. Este dispositivo permitirá colocar a la........
