Falsos positivos: la narrativa que distorsionó la verdad
Hay mentiras que no se imponen por la fuerza.
Se imponen por repetición.
Durante años, Colombia ha sido sometida a una consigna convertida en dogma: que los llamados “falsos positivos” fueron la esencia de una política de Estado.
El suicidio de la derecha y el festín de la izquierda
Una frase repetida hasta el cansancio… hasta volverse verdad para muchos.
Pero la realidad —como casi siempre— es más compleja.
Sí, los falsos positivos existieron.
Sí, fueron crímenes aberrantes.
Sí, dejaron una herida profunda en el país.
Y hoy, incluso, la cifra ha sido actualizada por la Jurisdicción Especial para la Paz a 7.837 víctimas.
Pero aquí empieza la verdad que no quieren que entiendas:
Ese aumento no responde al descubrimiento de una nueva política de Estado, sino a la ampliación del periodo de análisis (de 2002–2008 a 1990–2016) y al cruce de nuevas fuentes de información, incluyendo informes de víctimas y datos institucionales.
más datos, más tiempo, más casos identificados.
No una nueva verdad política.
Y esa diferencia es fundamental.
> Porque, aun con esa........
