Atlántico de primero
La reciente medición del DANE confirma una noticia que trasciende las cifras y se traduce en dignidad: el Atlántico logró reducir su pobreza multidimensional del 9,5 % al 8,2 % en 2025. Esta caída de 1,3 puntos porcentuales no es producto del azar, sino el resultado de una acción pública y privada decidida, articulada y sostenida en el tiempo.
La pobreza multidimensional, como bien lo establece la metodología, no solo mide ingresos, sino condiciones reales de vida: educación, salud, empleo, vivienda y acceso a servicios públicos.
Por eso, cuando baja este indicador, lo que realmente ocurre es que miles de familias mejoran su calidad de vida. Detrás de cada punto porcentual hay menos rezago escolar, mayor acceso a la salud, menos informalidad laboral y mejores condiciones de vivienda. Es decir, hay oportunidades.
Espolones en forma de........
