menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El poder les hizo perder el olfato político

11 0
28.01.2026

Durante años, Morena estuvo furiosa con la Suprema Corte de Justicia porque no estaba a su servicio. Cada resolución incómoda era presentada como una traición al pueblo. Cada límite constitucional, como una conspiración de élites. La Corte era el último poder que no controlaban. Y eso, para un proyecto que aspira a gobernar sin contrapesos, era intolerable. Bastó el momento en que la ministra Norma Piña decidió no inclinar la cabeza ante el tlatoani de Palacio para entender que la suerte estaba echada: para el régimen, esa Corte tenía que caer.

El Poder Judicial era la pieza que faltaba para cerrar el círculo del poder absoluto. Ejecutivo, Legislativo, fiscalías, órganos autónomos, la mayor parte de la prensa: todo alineado. Resistía la Corte. Entonces se armó la narrativa perfecta para apoderarse de ella: “que la elija el pueblo”. Un........

© El Universal