El inocultable rostro de los desaparecidos
Quienes visitan México se están encontrado con un país desbordado por sus problemas y un gobierno al que sólo le queda fingir que no está viviendo un trance sin precedentes, antesala de la descomposición a la que lo condenan los vínculos de su partido con el crimen organizado.
Los visitantes encuentran un país en el que el horror, la violencia, la extorsión y la corrupción son ya asfixiantes y no parecen tener límite, puesto que todos los días se expanden y alcanzan nuevos niveles que son documentados a diario.
Es una nación castigada en todos los sentidos y donde, para colmo, la mediocridad ha sentado sus reales al frente de casi todas las instituciones. Repartidas como botín, las dirigen los más “leales” al partido en el poder, no los más capaces. Y a esa mediocridad hay que sumar la soberbia autoritaria que asoma con cualquier pretexto.
Muchos turistas se están enterando de que este es un gobierno incapaz de buscar y encontrar, vivos o muertos, a los desaparecidos de hace 24 horas, 24 días u, olvídenlo, 24 meses. Incapaz igualmente de reconocer la que es,........
