Economía Caribe cuarto trimestre
Al cierre de 2025 el crecimiento de la economía del Caribe colombiano continuó, pero a un ritmo más pausado. En el cuarto trimestre, la actividad económica avanzó 2,8% anual, según el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), por debajo del 3,2% registrado en el periodo previo. La demanda interna siguió impulsando el resultado, aunque el entorno estuvo marcado por un repunte de la inflación y por debilidades en algunos sectores productivos.
Buena parte del dinamismo provino del consumo de los hogares. Las ventas del comercio crecieron, impulsadas por la compra de vehículos y motocicletas nuevas, así como de artículos culturales y de entretenimiento. El entorno también favoreció: la confianza del consumidor sigue siendo positiva, el desempleo fue menor, las remesas continuaron aumentando y la realización de eventos y espectáculos públicos estimularon la demanda en varias ciudades de la región.
Por actividades productivas el panorama fue más heterogéneo. La industria registró un retroceso. En detalle, la elaboración de alimentos se redujo por restricciones en materias primas, al igual que la fabricación de químicos y productos metálicos, en un contexto de menor demanda internacional.
Credibilidad no lleva tilde
Dentro del sector minero, la producción de carbón aumentó, en parte por las expectativas más favorables sobre la demanda interna, incluso en un contexto de precios internacionales bajos y mayores cargas tributarias. En contraste, la extracción de gas volvió a disminuir, afectada por el declive progresivo de varios yacimientos que han reducido su capacidad productiva.
El turismo, uno de los motores recientes de la economía regional, mostró señales mixtas. Aunque el flujo de visitantes creció, algunos indicadores del sector, como la ocupación hotelera y los ingresos por alojamiento, registraron descensos. Al mismo tiempo, la construcción permaneció en terreno negativo, pese al aumento en las ventas de vivienda nueva, en especial, en la vivienda diferente a la de interés social (No VIS).
En paralelo, la inflación siguió presionando el costo de vida. Los mayores incrementos se observaron en educación, salud y servicios de restaurantes y hoteles, asociados en buena parte a ajustes tarifarios. Los alimentos fueron los de mayor contribución sobre el resultado, con aumentos en carnes, lácteos, legumbres y bebidas procesadas. En el mercado laboral, la ocupación mostró avances, mientras que los niveles de formalidad se mantuvieron relativamente estables. En conjunto, el cierre del año dejó una economía regional que todavía crece, pero con señales de moderación y desafíos en algunos sectores.
Mayores detalles sobre la economía Caribe pueden ser consultados en el Boletín Económico Regional del cuarto trimestre, disponible en el portal del Banco de la República, www.banrep.gov.co.
