La esfinge era una Gorgona
En medio del camino de la vida Perseo se encontraba perdido en la selva oscura de Dante. Buscaba a la bella criatura mitológica que le había prometido el oráculo: la Esfinge, un centro de gravedad permanente en el que descansar sus agotados huesos de hijo de Zeus y de Franco Batiato. Un hogar en el que acabar sus días de héroe labrado en bronce oscuro y metal afilado. Imaginémoslo tal como lo representó Cellini. Como aún se le recuerda en Florencia. Glorioso en su condición de semidios y al tiempo exhausto tras tanto matar, tras tanto sufrir, tanto penar en los tenebrosos recodos de su alma atormentada. Ver a Perseo es........
