Nada que celebrar
Este año, la conmemoración del Día Mundial de la Libertad de Prensa (el 3 de mayo) terminó opacada por el nuevo informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF), según el cual la situación del periodismo es crítica: en los 25 años que han medido el pulso de la libertad de prensa, nunca habíamos estado tan mal.
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Por primera vez, más de la mitad de los países del planeta —el 52,2 por ciento— están en situación “difícil” o “muy grave”. Y de los cinco indicadores que mide RSF, el legal es el que más se desplomó: en 110 de 180 países, los gobiernos vienen afilando arsenales jurídicos para criminalizar el periodismo, escudados en el comodín de la “seguridad nacional”, la “lucha contra el terrorismo” o la “desinformación”. Como en una premonición de Orwell, hoy el periodista ya no informa sino que “desinforma”, y el censor no censura, sino que “protege”.
Que Eritrea, Corea del Norte, China, Irán o Arabia Saudí estén en los últimos lugares no sorprende a........
