Pobres diablos
Tres átomos más de carbono, siete átomos más de hidrógeno, uno más de nitrógeno, uno menos de oxígeno y la misma cantidad de fósforo. Del glifosato al glufosinato de amonio. Del compuesto molecular C₃H₈NO₅P a la fórmula química C₅H₁₅N₂O₄P. Un pesticida por otro, una sustancia por otra, un matayerbas por otro. Y el penúltimo intento por erradicar los cultivos en Putumayo.
Solo que esta vez cambiando un herbicida con millones de estudios en aspersión aérea, por otro sin ninguna evaluación científica y técnica. Ninguna ‘metadata’ sobre los impactos para la salud, flora y fauna del glufosinato de amonio usado en fumigación aérea. Ningún estudio importante sobre los efectos de asperjarlo a 30 metros de altura sobre bosques y suelos. Ningún pasado feo, como tampoco bueno o con éxito. Simplemente inexistente. Sin antecedentes para los putumayences.
Tiro al aire que no respalda Bayer, dueña de Monsanto, uno de los mayores fabricantes de glufosinato para campos y jardines a nivel planetario. Proveedor histórico de........
