El Chocó no puede volver al pasado
El 10 de agosto, mientras la tierra se movía, miles de familias chocoanas veían cómo el producto del esfuerzo de generaciones enteras se venía al piso o quedaba inutilizable. Debajo de los escombros quedó el patrimonio de familias que, a sol y agua, durante años habían levantado sus sueños en forma de una casa.
Hay un dato que explica mejor que cualquier adjetivo la dimensión de esa pérdida: el Chocó es, al mismo tiempo, el departamento con mayor proporción de hogares en vivienda propia del país (53,5 %) y uno de los territorios con mayor déficit habitacional. No es una contradicción. Aquí la propiedad rara vez llega por crédito hipotecario o proyecto inmobiliario; llega por el esfuerzo de toda una vida. Para miles de familias, esa casa es su principal patrimonio y la única herencia material que pueden dejarles a sus hijos.
La tragedia tampoco se detuvo ahí. Golpeó una infraestructura pública que ya era frágil: escuelas gravemente afectadas y el único hospital departamental funcionando hoy más por la necesidad de nuestra gente que por contar con las........
