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Hay que votar por las consultas

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01.03.2026

A primera vista, las encuestas de esta semana sugerirían resultados parecidos, solo que en la de Invamer para Caracol, Cepeda gana por 21 puntos a Abelardo y en la de GAD3, por 8. Una tercera encuesta aparecida a la hora de este cierre en ‘Semana’, de Atlas Intel, arroja empate técnico. Ya veremos cuál encuestadora queda peor o mejor en sus vaticinios.

LÉELA PRIMERO

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Como puede verse, nada está escrito aún. Porque hay un elemento que podría definir el tablero electoral de las encuestas: las consultas, por las que Petro, Abelardo, conservadores y liberales han ordenado no votar. ¿Será por desprecio o... por miedo?

De Cepeda no se ha escuchado esa orden aún, pero algunos observadores políticos no se bajan de la tesis de que el petrismo está dedicado a inflar a Quintero para que Roy no se le crezca como rival a Cepeda. Fue hasta dramática la sorpresa de que, en la encuesta de Caracol, ¡Quintero triplique a Roy!

Pero decía que los resultados de las consultas pueden alterar el mapa electoral que estamos viendo, aunque los ciudadanos poco entiendan su importancia, porque muchas cosas dependerán de quién gane cada una de las tres consultas, y por cuánto.

Sobre el factor consultas, las encuestas también difieren en que en la de Invamer para Caracol queda vivo políticamente el centro. Y en la de GAD3 para RCN, el centro queda muerto.

Medidos los 17 candidatos que en principio llegarán a primera vuelta directamente o vía consultas, es interesante ver cómo Claudia López, sorpresivamente, saca la cabeza, casi duplicando a Sergio Fajardo, quien era el favorito de lo que llaman “el centro”. Con un detalle adicional: que ella está a 7 puntos de distancia de Abelardo de la Espriella; el próximo domingo 8 ganará su consulta porque es prácticamente uninominal (su rival no existe, y tampoco un movimiento rarísimo con el que se inscribieron, “Consulta de las Soluciones”). Y a partir de ahí, Claudia tendrá dos meses y 23 días para recortarle a Abelardo los 7 puntos que le lleva de ventaja, y de pronto entrar a segunda vuelta enfrentada con Cepeda. Y no debe extrañar que ella sí lo pueda derrotar. Tiene experiencia administrativa y carácter.

Algo parecido se habría podido decir de Vicky Dávila, pero no está fácil que gane la “Gran Consulta” en la que participa y que más bien lo haga Paloma, de quien sorprende que, siendo la candidata de Uribe, no esté más arriba.

Hay que admitir que ganó la estrategia de “uribizar” la “Gran Consulta”, derechizándola con el truco de anticipar el triunfo de Paloma, y desvalorizar a los demás competidores, 8 más.

Casi que el fenómeno Claudia se debe a que para la gente a la que no le gusta Cepeda, no le gusta Abelardo y no está tan convencida con Roy; que está cansada de esperar a que despierte Fajardo; y que detesta a Uribe, Claudia resulta una alternativa viable. Ella, sí o sí, por orden legal, tendrá que jugársela en primera vuelta cuando gane su “Consulta por las Soluciones”, lo que es un hecho. En cambio, es una eventualidad quién vaya a ganar la “Gran Consulta por Colombia”: Vicky, Paloma, Oviedo, Galán, Pinzón, Peñalosa, Aníbal, Cárdenas o Luna. Esta apuesta vale la pena, pero el que gane también tendrá que ir obligatoriamente a primera vuelta.

Por eso me parecería sano para la democracia que la gente que salga a votar el domingo pida su tarjetón para la consulta, no importa la orden que hayan dado Abelardo y Petro. Yo votaré por la “Gran Consulta por Colombia”. Quien lo haga podrá escoger su candidato entre nueve magníficas y variopintas posibilidades.

A última hora estoy viendo, en la encuesta nuevecita de Atlas Intel para ‘Semana’, que Fajardo remonta tímidamente a tercer lugar; y que va a ser escasa la votación por las consultas. Pero sería un magnífico resultado para la democracia que estos candidatos, sumados, con sus votos, lleguen a algo cercano a los 6 millones.

Como soñar no cuesta nada, un grupo consolidado con tanta fortaleza electoral, si la obtiene, se puede convertir en un muy interesante ejercicio de inflexión ante los que vayan punteando en popularidad. Además de que, claramente, ante la consulta Roy-Quintero (“Frente por la Vida”, que Roy vende como de centro pero que es de izquierda), los de la “Gran Consulta por Colombia” podrían convertirse incluso en interesante demarcación, en un momento histórico del país, entre la izquierda petrista y el resto de Colombia.

Alguien tiene que dibujar ese límite.

Las consultas no son un desperdicio democrático. Votar por ellas no impedirá votar el 31 de mayo en la primera vuelta. Y aunque de aquí a esa fecha hay tiempo de sobra para decidir cómo votaremos, después del domingo 8 no podremos reversar muchas cosas que debieron ocurrir o que se habrían debido evitar. Por ejemplo, dejar el Congreso en manos del petrismo.

Por eso repito: no todo está escrito. Mucho dependerá del domingo 8.

MARÍA ISABEL RUEDA

(Lea todas las columnas de María Isabel Rueda en EL TIEMPO aquí)


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