Unas elecciones sin garantías
Colombia no enfrenta una crisis de seguridad: enfrenta una crisis de democracia. Después de más de tres años, el país empieza a comprender que la llamada ‘paz total’ no fue un proceso de pacificación, sino una entrega progresiva del control territorial. En amplias zonas del país ya no gobierna la ley, sino las organizaciones armadas ilegales, mientras el Estado negocia o mira para otro lado.
Las cifras oficiales lo confirman. La Defensoría del Pueblo ha advertido que en 790 municipios hay presencia de grupos armados y que el 71 % cuenta con alertas tempranas. A través de ceses del fuego, zonas de ubicación temporal y acuerdos sin control efectivos, el Gobierno permitió que estas estructuras asumieran funciones de poder, desplazando a las autoridades. En regiones enteras el control territorial terminó en manos de organizaciones criminales que hoy influyen de manera directa en la vida política, local y en los procesos electorales.
El Catatumbo resume el fracaso de esta estrategia. La........
