Los pobres también lloran... y mueren
El hombre tiene cáncer y una carpeta delgada bajo el brazo. Allí guarda los exámenes, las órdenes médicas y una cita que nunca llega. Lleva semanas esperando autorización para iniciar su tratamiento. Cada día que pasa el tumor avanza, pero en la ventanilla le repiten lo mismo: “No hay agenda, vuelva la próxima semana”. Su enfermedad no entiende de trámites ni de discursos. El cáncer no espera, pero el sistema sí.
En otra sala, una madre insiste en que le entreguen el medicamento que ya fue ordenado para su hijo. Le piden paciencia. Le dicen que el sistema está en ajustes. La tuvo. Su hijo no. Cuando finalmente llega la respuesta, ya es tarde. En Colombia, hoy, la espera en salud no es un trámite administrativo: es una condena que casi siempre recae sobre los más pobres.
Estas historias no son excepciones ni exageraciones emocionales. Son el rostro humano de una crisis estructural que convirtió el derecho a la salud en una ruleta burocrática, donde quien tiene recursos sobrevive y quien no los........
